El árbol de la vida

Aunque su nombre científico es un homenaje a una duquesa de Rusia, el lugar de origen de esta especie se encuentra en China. La fama que sus propiedades peculiares le han dado, han impulsado su cultivo en el resto de Asia, Norteamérica y Europa. Su velocidad de crecimiento es sorprendente ya que es muy eficiente en el uso de los recursos, pudiendo crecer en suelos pobres en nutrientes o en laderas de suelo poco estable. Gracias a esta velocidad de desarrollo, actúa ecológicamente como una planta “pionera”, colonizando nuevos ambientes. Sus raíces profundas (también de crecimiento rápido) permiten estabilizar terrenos erosionados o expuestos al derrumbe como las barrancas y le otorgan la capacidad de rebrotar fácilmente luego de un incendio. Por estos y otros motivos, esta especie es conocida como “el árbol de la vida”.

La corteza es de una tonalidad castaña grisácea clara, con protuberancias blanquecinas para el intercambio de gases llamadas “lenticelas”. Forman una copa muy tupida con hojas de gran tamaño y con vellosidades suaves al tacto, especialmente en ejemplares jóvenes y rebrotados.

Cuidados para germinar

Cuidados para germinar Las semillas de Kiri deben sembrarse a finales del invierno. El mejor método para conseguir que germinen, consiste en permitir la llegada de luz a las semillas mientras se encuentran en una atmosfera húmeda. Esto se logra colocando las semillas de manera superficial en el sustrato del germinador y cubriendo el recipiente con envolturas transparentes que permitan el paso de la luz (como los film plásticos). De esta manera se conserva el agua del suelo y se protege a la plántula que saldrá de la semilla, luego de aproximadamente dos meses. Cuando la planta haya terminado de germinar, se debe retirar la envoltura transparente para que se aclimate. La implantación a un nuevo lugar debe esperar una semana luego de esto.

Cuidados para plantar

Los árboles de esta especie gustan de lugares con exposición directa del sol. No son buenos competidores contra plantas de mayor estatura y no crecen bien en ambientes sombreados. No tienen fuertes requerimientos nutricionales, aunque en suelos ricos se puede acelerar su desarrollo. Para su buen crecimiento, es conveniente que el suelo tenga buena capacidad de drenaje y aumentar el riego en verano para evitar su deshidratación, cuidando que no se genere un área encharcada donde se encuentran plantados. En caso de ser trasplantados a un lugar con heladas pronosticadas, es bueno cubrirlos con anticipación para evitar el daño sobre el follaje.

Cuando plantar

La implantación de los ejemplares a su lugar definitivo debe realizarse al inicio de la primavera o del otoño para favorecer su supervivencia.

Donde plantar en el planisferio + clima idóneo

El Kiri se caracteriza por adaptarse fácilmente a diversas condiciones ambientales, aunque es menos frecuente encontrarlo en lugares fríos o con poca disponibilidad de agua. Actualmente se suele plantar en las regiones templadas del hemisferio norte, tanto en Asia, como en Europa y América, pero sería posible establecer su cultivo en las regiones subtropicales de América del sur y Oceanía. Ya existen antecedentes de su implantación en ambientes abiertos de las selvas de Australia, Nueva Zelanda, Bolivia, Brasil y el norte de Argentina.

Principales beneficios

Por su gran velocidad de crecimiento, los árboles de Kiri pueden ser utilizados como reductores del CO 2 ambiental y generadores de biomasa para la fabricación de bioetanol y celulosa. Las hojas pueden acumular gran proporción de nitrógeno, con lo que pueden ser usadas como abono natural o como forraje para el ganado. La madera de Kiri fue ampliamente usada en la carpintería china para fabricar instrumentos, muebles y otros artículos. Por sus habilidades colonizadores y anti-erosivas de suelo, pueden utilizarse para restablecer zonas deforestadas o dañadas. Su uso ornamental en el arbolado público y parquizado también está ampliamente difundido.

El árbol del aroma

Originarios de la isla de Tasmania y del sureste de Australia, los Eucaliptos azules han sido introducidos por los productores forestales en prácticamente todas las zonas templadas del planeta.
Por su gran velocidad de crecimiento, se han escapado de las plantaciones comerciales y se han naturalizado con el resto de la flora de muchos lugares donde fueron cultivados, como es el caso del sur de África.
Su rápido crecimiento está acompañado por una gran demanda hídrica pero se retarda su desarrollo si compite con otras plantas de mayor altura por el espacio y la luz.
Su corteza es plateada o blanquecina y puede presentar tonalidades azuladas al desprenderse. Es frecuente observar que el tronco crece de manera espiralada y que presenta dos tipos de hojas en el mismo árbol: unas redondeadas y otras alargadas, con un intenso color verde grisáceo, también con tonalidades azules a la madurez.
Posee hojas todo el año manteniéndose siempre verde.

Su aroma característico los hace famosos y deseados para el paisajismo y la jardinería, junto con sus vistosas florecillas de color blanco brillante.

Cuidados para germinar

Las semillas de Jacarandá necesitan humedad constante, buena iluminación y una temperatura cálida (entre 20 y 30°C) para germinar apropiadamente. Se trata de semillas delgadas y livianas con una membrana alada que facilita su dispersión, por lo que hay que tratarlas con delicadeza para no quebrarlas.

Se colocan en un recipiente con sustrato humedecido, a una profundidad no mayor de 1cm y diariamente se repone la humedad con un pulverizador cargado con agua. Entre los 7 y los 15 días las plántulas ya han emergido de la tierra.

Cuidados para plantar

Los árboles de esta especie gustan de lugares cálidos, con buena iluminación y un régimen de riego relativamente abundante. A pesar de esto, también pueden desarrollarse en lugares frescos y a semi- sombra, he incluso soportar sequías leves cuando son adultos. Pero en estos casos la cantidad de flores producidas se verá disminuída.

Se recomienda colocar en un suelo con buena capacidad de drenaje. No son árboles tolerantes a la salinidad pero sí a sustratos ligeramente alcalinos y a la polución de las áreas urbanas. Prefieren suelos ricos en nutrientes. El agregado de fertilizantes puede cubrir este requerimiento siempre que la disponibilidad de agua sea abundante.

Cuando plantar

La implantación de los ejemplares a su lugar definitivo debe realizarse al inicio de la primavera o del otoño para favorecer su supervivencia.

Esta especie es especialmente sensible a los trasplantes, con lo cual, se deben tomar las precauciones necesarias para conservar las raíces del individuo intactas, removiendo el pan de tierra lo más entero posible y trasladándolo la menor cantidad de veces que sea necesario.

Donde plantar en el planisferio + clima idóneo

Su belleza ornamental y fácil adaptabilidad ha llevado a que el Jacaranda esté presente en muchas de las ciudades más importantes del mundo.
Sus principales limitantes son las bajas temperaturas y la falta de agua.

Su presencia es marcada en América del sur y central; las regiones este de África y Australia y el sur del continente Europeo, establecidos en lugares asociados a temperaturas cálidas con amplia disponibilidad de agua y resguardado de los fuertes vientos.

Principales beneficios

Su doble floración le ha dado al Jacarandá un lugar privilegiado entre los árboles más usados para arbolado público y paseos turísticos, alrededor del mundo.

La madera se utiliza en ocasiones para la elaboración de muebles de interior exclusivos. Sirve como refugio de aves y lugar de anidación.
También suele plantarse con la intención de atraer polinizadores y favorecer su desarrollo. Es una especie que consume mucho CO2 del ambiente para su desarrollo.

El árbol majestuoso

El nombre Catalpa es una deformación del original “Catawba” que utilizaban las tribus Siux de Estados Unidos para denominar a estos árboles, cuyas propiedades especiales eran utilizadas por los curanderos de dichas tribus en diversos rituales.
A pesar de tener un origen norteamericano, la Catalpa es un árbol que se ha naturalizado en muchos lugares debido a su gran capacidad de soportar temperaturas templadas a bajas y heladas ligeras. Esto le permite ocupar espacios donde no podrían sobrevivir otras especies.

La corteza del tronco es de una tonalidad grisácea clara con surcos verticales. Forman una copa muy tupida con hojas de gran tamaño y un verde claro muy brillante. .

Cuidados para germinar

Las semillas de Catalpa deben sembrarse a finales de la primavera y a una profundidad de medio centímetro por debajo de la tierra humedecida. Por ser semillas de cubierta fina, no requieren ningún tratamiento previo para iniciar la germinación, pero sí deben ser tratadas con cuidado por su estructura frágil.

El suelo donde se siembran debe permanecer húmedo pero no inundado durante todo el proceso de germinación. La raíz emerge entre los 7 y los 15 días después de la siembra y las primeras hojas se empiezan a observar entre los 10 y 20 días desde el inicio.

Cuidados para plantar

Las plantas de esta especie gustan de lugares con exposición directa del sol pero sin la incidencia de grandes vientos que podrían derribarlas. No son muy exigentes con el suelo que necesitan para crecer, mientras este sea un suelo con buena capacidad de drenaje. Ni las altas temperaturas, ni los suelos inundados o anegados son condiciones favorables para su cuidado, por lo que conviene aumentar el riego en verano para evitar su deshidratación pero cuidando de que no se genere un área encharcada en el lugar donde se encuentran plantados.

El pH óptimo de crecimiento es muy cercano al neutro o ligeramente ácido y pueden ser abonados con regularidad para acelerar su crecimiento, mientras no les falte agua.

Cuando plantar

La implantación de los ejemplares a su lugar definitivo debe realizarse al inicio de la primavera o del otoño para favorecer su supervivencia.

Donde plantar en el planisferio + clima idóneo

Gracias a su gran plasticidad, la Catalpa puede ser plantada en muchas regiones diferentes a su lugar de origen. El factor ambiental que más afecta a esta especie es la disponibilidad de agua en ambientes cálidos.

Por su tolerancia al frío, es capaz de crecer en climas templados, fuera de la zona tropical del planeta donde las temperaturas estivales no alcancen grandes valores. Por este motivo ha tenido mucho éxito en ser plantado como árbol ornamental en toda Europa y las zonas templadas de Asia, aunque también se ha introducido en las regiones subtropicales de América del Sur y Oceanía.

Esta es una especie resistente a las heladas de invierno y a la polución de las ciudades altamente urbanizadas.

Principales beneficios

La madera de estos árboles es algo dura, por lo que no es fácil trabajarla, pero el material extraído es de buena calidad y durabilidad, con una coloración castaña clara. La mayor parte de la planta presenta compuestos que podrían resultar venenosos para el consumo; sin embargo, son el material de partida de diversas infusiones caceras y otros remedios dentro del área de la medicina alternativa, cuando los compuestos peligrosos se encuentran diluidos.

Su uso más frecuente es ornamental, como parte del arbolado público de plazas, espacios recreativos y paseos.

El árbol sanador

Originarios de la isla de Tasmania y del sureste de Australia, los Eucaliptos azules han sido introducidos por los productores forestales en prácticamente todas las zonas templadas del planeta.

Por su gran velocidad de crecimiento, se han escapado de las plantaciones comerciales y se han naturalizado con el resto de la flora de muchos lugares donde fueron cultivados, como es el caso del sur de África.
Su rápido crecimiento está acompañado por una gran demanda hídrica pero se retarda su desarrollo si compite con otras plantas de mayor altura por el espacio y la luz. Su corteza es plateada o blanquecina y puede presentar tonalidades azuladas al desprenderse. Es frecuente observar que el tronco crece de manera espiralada y que presenta dos tipos de hojas en el mismo árbol: unas redondeadas y otras alargadas, con un intenso color verde grisáceo, también con tonalidades azules a la madurez.
Posee hojas todo el año manteniéndose siempre verde.

Su aroma característico los hace famosos y deseados para el paisajismo y la jardinería, junto con sus vistosas florecillas de color blanco brillante.

Cuidados para germinar

Las semillas de Eucalipto no requieren tratamientos especiales para germinar. Basta con dejarlas remojar durante un par de horas y luego sembrar la mezcla semillera en el sustrato, a una profundidad de entre 0,5 y 1,5 centímetros.

La tierra debe permanecer húmeda durante todo el proceso de germinación pero nunca en condiciones de anegamiento. Las plántulas emergerán entre los 7 y 15 días desde la siembra.
En ese momento se debe retirar el exceso de plantas, con cuidado para no dañar las mejores, que seguirán su crecimiento hasta ser trasplantadas.

Cuidados para plantar

Los árboles de esta especie gustan de lugares con buena iluminación. Los ambientes sombreados retrasan su desarrollo y pueden afectarles seriamente.

Requieren gran cantidad de agua pero las inundaciones generan daños a nivel de la raíz, por lo que el suelo debe ser suelto y con buena capacidad de drenaje.
No son árboles tolerantes a la sequía ni a la salinidad por lo que estas condiciones deben evitarse.

Crecen en ambientes ligeramente ácidos y prefieren suelos ricos en nutrientes. El agregado de fertilizantes con fosforo ayuda a suplir estos requerimientos.

Cuando plantar

La implantación de los ejemplares a su lugar definitivo debe realizarse al inicio de la primavera o del otoño para favorecer su supervivencia.

Donde plantar en el planisferio + clima idóneo

Los lugares abiertos con alta incidencia de vientos fuertes y heladas intensas no son recomendables para esta especie, ya que podrían ser derribados o perder sus hojas.

Su distribución por cultivos forestales se observa a lo largo de todos los continentes, pero se observa una fuerte presencia en Australia, Centroamérica y en el sur de Europa, donde las temperaturas son templadas a cálidas y las precipitaciones son lo suficientemente abundantes para abastecer su crecimiento.

El litoral y la pampa húmeda de Argentina son otros sitios donde los Eucaliptos azules se desarrollan con un buen rendimiento. En las regiones meridionales de África también se encuentran las condiciones para su supervivencia.

Principales beneficios

Su gran velocidad de crecimiento es aprovechada en todo el mundo para la producción de madera y la obtención de pasta celulósica para papel.

Estos árboles han sido especialmente utilizados para sanear zonas pantanosas al eliminar la humedad excesiva de los suelos donde son plantados.

Los eucaliptos también son famosos por los aceites que se pueden extraer de ellos, los cuales son fuertemente empleados en la industria farmacéutica como descongestivos y anticatarrales. El más famoso de estos compuestos es el “eucaliptol” que es el que les da su aroma característico.

También son árboles frecuentemente utilizados por paisajistas en jardines.